10.6.06

Reglamento.


Hace algunos años estaba sentado en patio del colegio con cuatro compañeros. Diez minutos antes nos habían dado las nuevas reglas de convivencia. Uno de los puntos era: No se puede ingresar al establecimientos con ojotas.
Unos de mis compañeros tenía unas zapatillas muy rotas. Destartaladas. Y yo, creyéndome gracioso, le dije señalando el reglamento: No se podía venir en ojotas.
Todos rieron.
Y el me dijo, mirándome a los ojos: son las únicas que tengo.

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