19.12.09

Los dueños de la mentira.

Hacer la vista gorda cuando los grandes monopolios de la comunicación atacan a las instituciones democráticas es peligroso. Los medios audiovisuales son las herramientas que utilizan los grandes poderes económicos para desestabilizar gobiernos elegidos por el pueblo. Nunca hay que olvidarse que no hemos votado por cual o tal multimedio. Los conglomerados de la información no son instituciones democráticas, están movilizados por intereses económicos que nunca pueden estar en la misma vereda que los intereses de la población.
Estas corporaciones obtienen sus ganancias de poderes trasnacionales que poco o nada tienen que ver con el bienestar de la sociedad, como se ha demostrado en innumerables oportunidades. Son los mismos que apañaron los golpes militares de los años setenta en todos los países de la región. Son los mismos que impulsaron el modelo que llevó a una nueva era de explotación y despojo de los bienes públicos. Son los mismos que festejaron el surgimiento de la clase política más servicial a los intereses de la banca internacional. Son los guardianes del status quo, como dijo Rafael Correa, Presidente de Ecuador.
Es preocupante ver como la información es constantemente manipulada para servir a intereses impopulares. Es terrible observar como la sociedad es inyectada las veinticuatro horas con miedo, con imágenes editadas y seleccionadas para producir horror. Es irresponsable callar si uno tiene la capacidad de ver estas políticas corporativas. Es indispensable que otras voces y otros puntos de vista sean generados para contrarrestar las visiones hegemónicas.
El desinterés generalizado de aquellos sectores de la población que tienen la posibilidad de entender la realidad de otra manera es un enorme vacío que fácilmente es ocupado por los medios masivos. La falta de una construcción ideológica o de interés político pone a los ciudadanos antena a la merced de mensajes mal intencionados cuyo objetivo es perdurar el poder los poderosos y la miseria de los necesitados.
Un gran porcentaje de los trabajadores de la comunicación están atados a los intereses de las grandes corporaciones. Los constructores de mensajes están diseñando logos, vendiendo jabón, escribiendo en los grandes diarios, editando para los programas del prime time, enseñando en universidades privadas, etc. Queda un espacio muy reducido y poco rentable para las visiones alternativas, para los detractores de las transnacionales, para los que sus opiniones no están impulsadas por los intereses económicos de un sector reducido de la población.
Puede ser duro aceptar que lo que leemos todos los días en el diario que leímos todas nuestras vidas y que leían nuestros padres es mentira. Puede ser duro entender que el objetivo de la televisión es manipular tus opiniones en favor de las suyas. Puede ser difícil aceptar que estamos siendo continuamente engañados por esa pantalla que aprendimos a amar desde pequeños.
Abrir los ojos a este fenómeno, analizarlo y trasmitirlo es el mecanismo de defensa que tenemos en nuestras manos. Hoy en Internet aún se manejan amplios márgenes de libertad para expresar otras ideologías.
Son tan poderosos los intereses de los que manejan los grandes medios de comunicación que son capaces de desestabilizar a un gobierno e intentar hacerlo caer porque no se vieron favorecidos con una Ley. Eso es exactamente lo que está sucediendo en Argentina con la Ley de Medios Audiovisuales. Son tan poderosos que pueden comprar jueces, supuestos especialistas y lobbystas que hagan imposible la implementación de la Ley. Son tan poderosos que pueden construir una fuerza de oposición que no permita que esa Ley tenga futuro.
Estamos asistiendo a un proceso siniestro que sólo se puede llevar a cabo en una sociedad despolitizada, adormecida por un consumo infinito y apática con las instituciones públicas y el bien común. El surgimiento de una nueva época de represión está golpeando todo los días en la pantalla y cuando nos demos cuenta va a ser demasiado tarde y estarán golpeando en nuestra puerta.

4 comentarios:

* dijo...

la palabra lo dice: medios. son mediaciones, están entre medio de, en el medio de las personas y la realidad. la gente y los hechos, pantalla de por medio.

en ese sentido, internet es un espacio más democrático porque no es un medio. si bien somos pocos los que podemos hablar (sólo los que tenemos acceso a la conexión), al menos somos más que en los medios, y no sólo es variada la cantidad sino también la variedad de voces.

hoy iba en el colectivo y ví un graffiti que decía: "socialistas + pingüinos= ley de medios k".

cuando veo cosas así me da arcadas vivir en un país poblado por gente tan chata, tan cuadrada.

Ariel dijo...

Yo quiero creer que es mucha la gente que puede darse cuenta de cómo funcionan las cosas. Sólo hace falta ir abriendo los ojos.

Si hay giladas pintadas en las paredes, salgamos nosotros a pintar nuestro mensaje. El silencio de muchos es aprovechado por unos pocos.

¿No?

Gracias,

Mr. P dijo...

y luego se escudan dsd la libertad de expresión cuando, en realidad, no son más que un conjunto de voluntades de poder.

lexi dijo...

pero miren lo que pasó con Posse. Fue la gente que lo echó, la opinión de la gente!, al menos eso creo... es bueno juntarse!
felices fiestas!