Diáloco.
MADRE: No nos podemos hace transfusiones de sangre porque la sangre es sagrada.
ABUELA MATERNA: Un día vos no dejabas de llorar y tu papá te metió en la ducha fría. Después te agarró pulmonía.
MADRE: No podemos comer morcilla porque la morcilla está hecha de sangre y la sangre es sagrada.
ABUELA MATERNA: Un día tu papá te pegó una cachetada y vos te caíste contra una llave y te lastimaste una oreja.
MADRE: No te toques el pito porque hace mal y es malo, es un pecado.
ABUELA MATERNA: Un día tu papá le pegó a tu mamá en la panza cuando estaba embarazada de vos.
MADRE: No nos podemos transplantar órganos porque los órganos tienen sangre y la sangre es sagrada, el cuerpo es sagrado.
ABUELA MATERNA: Un día vos llorabas porque no querías guardar los juguetes y tu papá te maltrató tanto que el tío abuelo Miguel no le habló por años.
MADRE: Los cumpleaños no se festejan porque todas las fiestas son paganas.
ABUELA MATERNA: Cuando murió tu abuelo yo me tuve que romper el lomo y trabajar de sirvienta para que tu mamá pudiera estudiar.
MADRE: Tu abuelo murió de leucemia cuando yo tenía quince años.
ABUELA MATERNA: Tu mamá está loca.
MADRE: Tu abuela está loca.

2 comentarios:
La locura es cuestion de perspectiva.
Ufffff viaje de mierda al pasado ese diálogo.
En mi vida se agrega uno más:
MADRE: No nos podemos transplantar órganos porque los órganos tienen sangre y la sangre es sagrada, el cuerpo es sagrado.
YO: Y papá murió, con su nuevo corazón al alcance de su mano (literal)
Religión de enfermos.
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