14.6.07

De adentro hacia afuera.

Está frío y llueve finito, me gusta ver como las gotas mojan trabajando en equipo con esos segundo escurridizos que uno camina a la intemperie apurado con las manos en los bolsillos y refugiando el cuello como si la sensación térmica fuese un vampiro.
Los pasos son rápidos y cortitos hasta que la aparición de un charco esporádico los obliga a mostrarse ágiles en toda su extensión, pero una vez superado el entusiasmo inicial de las pantorrillas, todo vuelve a un repiqueteo de suelas bien seguras de lo que están haciendo.
Uno va camino a su casa en línea recta y ya se imagina adentro soltando el abrigo y la calle de una vez por todas, la cabeza lleva algunas cuadras de ventaja y el cuerpo, atado al tiempo por el mero hecho de ser físico, se apura para alcanzarla.
La calma es breve; cuando la temperatura del hogar nos devuelve la comodidad adecuada y el exterior queda definitivamente afuera, entonces ya no hay excusas y el interior se revela con todos sus dilemas. Pensamos afrontarlos en un primer momento, pero rápidamente somos distraídos por la necesidad de volver a salir.

4 comentarios:

Lo. dijo...

tarea en mi blog, me interesan tus verdades.
Beso amigo!

Caperucita dijo...

y vamos huyendo de nuestro interior..

María.- dijo...

una idea amiga, amiga tuya y de tu blog, me dijo que le gusta la lluvia.
Pero se fue al toque, con pasos rápidos y cortitos, repiqueteando (me parece que esa palabra te gusta)y ni tiempo me dio para decirle chau, o hasta luego.
Se llevó algunos dilemas y me dejó otros, (al cabo que ni quería, pensé yo).
Pero en fin, la idea antes de irse, también se quejó del abandono de blog...y de paso dejó un proyecto de ley para convertirlo en delito. A mi no me parece seguir prohibiendo cosas. Pero igual quiero que subas ideas nuevas.
Yo fui al zoo...ahora quiero conocer el de bs as.

besoté!
maru.-

uminuscula dijo...

sigue bbaa siendo london?