Instrucciones para saber si uno es raro.
Uno no puede lamerse el codo y, salvo casos de extrema flexibilidad y perseverancia, tampoco es posible chuparse los genitales (lo he intentado). Si se entrelazan los dedos cruzando las manos y después se da un pequeño giro con los brazos, se vuelve difícil dar órdenes precisas a los dedos.
Amé la idea de que las personas con gran destreza manual se conectan tanto con sus extremidades, que las sinapsis suceden directamente en las puntas de los dedos. Si prestamos suficiente atención casi pueden olerse los neurotransmisores. Las yemas chapotean en serotonina y todos quedamos extasiados. Este es el secreto de los magos y los que saben provocar orgasmos.
Durante el acto sexual sube la temperatura del cuerpo y es mejor no usar medias. Las idas y las vueltas culminan con esos ojos ámbar entrecerrados y mis manos en tus tetas. Ya te agarré la mano, sólo nos queda disfrutar nuestra creación. Me gusta estar acá ahora que no es verano, estaba harto de las puertas abiertas.
Las drogas no llevan a nada claro, preguntale a alguien que sepa y no esté limado. Las realidades son tantas como la cantidad de personas jugando. Se puede torcer un poco la propia percepción, por fuerza mayor o con un poco de imaginación. Depender es jodido, pensá que ya necesitás amor, no agregues nada más.
La pupila se dilata para dejar entrar la luz y para un par de cosas más. No la fuerces, ella sabe lo que hace. La engaña pichanga a uno mismo hace estragos en el autoestima, te lo puedo asegurar. De tanto mentirte terminás perdiendo la confianza en vos mismo. Pensalo: ¿confiarías en alguien que te miente una y otra vez?
La confianza es algo clave y que me cuesta mucho entregar. Para volar hay que ser feliz y confiar, preguntale a Peter Pan. Y el polvo mágico es una excusa nada más, un artilugio para engañar a la mente que se cuestiona, sin tregua, cómo puede ser que todo esto esté sucediendo acá. El tiempo, los planetas, el universo y esa cara que ponés cuando te hago despertar.
Si das muchas vueltas sobre tu eje te mareás, por eso hay que avanzar. No se puede ir por la vida escapándole a la cabeza. Hay que hacerse amigo. Fijate qué le gusta y ofrecele jugar. Si después de todo somos nenes que aprendieron a matarse a si mismos, nada más. Y lo que se aprende, se puede cambiar.
Llevás en el cuerpo el ritmo del universo, fuimos atados deliberadamente al tiempo. En el espacio tenemos permitido movernos, no mucho pero sí lo suficiente como para querer seguir haciéndolo. Vas a llegar lejos si te liberás de todo esto. Y cuando digo lejos, me refiero a bien adentro.
Millones de neuronas conversaron un rato largo y llegaron a la conclusión de que poseían una gran inteligencia. En un primer momento intentaron esconderla, era demasiado peligrosa como para dejarla suelta. Se hizo cada vez más difícil y la pusieron a la venta. No faltaron compradores pero las ofertas no eran buenas.
Los perros huelen la adrenalina cuando tenemos miedo y nos persiguen para mordernos. Así es el final del cuento: tenemos miedo y soltamos a nuestros propios sabuesos. Somos perseguidos por la culpa rabiosa de no hacer lo que queremos.

3 comentarios:
De las cosas más brillantes que he leído.
Así de simple, y crítico. Así. Emocionado.
(parece que hubieras leído una conversación por chat que tuve anoche jajaja, qué extraño! hasta hay frases parecidas...)
me encantó
muy bueno! es así nomás...
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