1.8.06

Snowboard.

Es muy importante el punto justo. Si dejamos las piernas muy flojas, nos caemos. Si ponemos las piernas duras, colapsamos ante la primera imperfección en el camino. Entonces la clave es buscar ese equilibrio relajado pero firme. Lo suficientemente flexible como para adaptarse al terreno y corregir errorres sobre la marcha.
Otro tema es la pendiente. Si le tenemos miedo, no avanzamos. Si no le tenemos respeto, corremos el riesgo de tomar un envión mortal. Se vuelve divertido cuando nos movemos con control, pero no absoluto. Porque los pequeños momentos de vertigo y duda son los que lo hacen sublime.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿snowboard?

Anónimo dijo...

El snow como la vida.

Anónimo dijo...

¡Ariel! Llego a Bariloche el martes, me quedaré una semana por lo menos. Luego vuelvo a Buenos Aires. ¿Tienes el móvil de Agostina? ¿Tienes tu móvil allí? Bueno, mándame un email o comunícate de algún modo, ¿si? Y si no lo haces te llamo cuando esté en el sur. Abrazo grande. Mua.

Delánima dijo...

Comparto tus pensamientos.
Ese equilibrio en latín se llamó “áurea mediocritas”, La vieja teoría del “justo medio”.
¡Pero que dificil es encontrarlo!

Un saludo.