28.5.08

Yo ya me voy.

Yo muero, tu mueres, el muere, nosotros morimos, vosotros morís, ellos se salvan por un pelo. Y después extrañan, cuando es domingo de luz opaca llaman a su madre, que está muerta y enterrada. Ella quería que la cremen , pero como murió en un accidente hubo que dejarla cinco años bajo tierra por ley. Ya pasaron ocho y todavía sigue ahí, sin lápida.

¿Qué se supone que hay que hacer? ¿Llorar? ¿Matarse? ¿Quién dijo que la vida era fácil? ¿Quién dijo que la vida era difícil? ¿Qué pasa si uno no le encuentra la vuelta a la cosa? Y no es que no lo intenta, no. Es que se hizo todo lo que se pudo y fue imposible sacar la mierda. ¿Qué se hace si ahora está todo en mano propia pero las ganas están muertas?

La enfermedad es real cuando es ficticia y es ficticia cuando es real. Los síntomas son simples: uno se va muriendo rápido, deformado y con dolor. Degenerativo es una palabra fea. No como pompón o bonete que son amigas mías. El doctor dijo: haga 28 años de reposo y tome dos de estas tres veces al día. Efectos adversos y mantener fuera del alcance de los niños.

Cuando el miedo tiene miedo de que dejen de tener miedo, reacciona con más miedo que nunca. Y tanto miedo te deja paralizado en un ambiente que no es este, y la chica se da cuenta y se quiere ir a su casa en colectivo a las dos de la mañana. Ya muerto y enfermo, no queda más remedio que refugiarse de ese uno mismo que se parece mucho a otro.

Y si no se entiende es porque no lo pueden ver, porque los hilos que manejan la cabeza del mono están pintados de rojo. De rojo bien rojo. Del primer rojo. El rojo original. Rojo molde. Las emociones juegan al elástico en el patio del hemisferio, y el mono se encierra en el baño a buscar muerte en su reflejo.

A mi que me lo den sin logo, sin etiqueta y sin marca. Yo lo quiero hecho mano, por un ebanista cirujano. Quiero que me extirpen las espinas de una vez por todas. Quiero la madera lisa, bien lustrada. Las vetas forman un dibujo, pero a nadie le interesa.

Yo ya me voy, tu ya te vas, el ya se va, nosotros ya nos vamos, vosotros ya os vais, ellos se quedan acá. Se quedan acá y hacen el amor. Se quedan acá y hacen amigos. Se quedan acá y hacen una película en blanco y negro. Fotograma por fotograma. Beso por beso.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Al día siguiente te levantás distinto, con gustito a nuevo en la boca.
Y se hace lo único que se puede hacer: seguir buscando.
Hay estudios que comprueban que esa es la esencia. ¿No te diste cuenta todavía?. Para mi que sí.
Beso, cíclico. (o al revés)

lexi dijo...

a las mujeres nos pasa mas o menos cada 30 dias...
abraxo!

jule dijo...

geniaaaaaal

Anónimo dijo...

SIGO TU BLOG, OBVIO, SOY TU PADRE, ERRORES MAS ERRORES, COMO CORRESPONDE A TODO PADRE. CREO QUE ESTE TEXTO ES EL MAS HERMOSO PROFUNDO CONMOVEDOR Y PORQUE NO: GENIAL.
AUNQUE SEAS MI HIJO ME ATREVO A DECIRLO: ASI COMO SE ENTREVE TU ALMA SE ENTREVE TU GENIO, LAS PALABRAS DEJAN RESQUICIOS Y AHI ESTAS, ES HERMOSO VERTE.