3.9.07

Es acá donde uno se deja de joder finalmente y lo muestra todo, va al kiosco y pide una pajita sin vergüenza porque el sorbete es cosa de reprimido. Es acá donde se libera el cuerpo de la remera negra y muestra los rollos de grasa en movimiento, ¿a quién le importa si yo estoy tierno. Es acá, en los últimos minutos de existencia, donde uno se rinde a lo natural de estar muerto y salta desde la corteza cerebral hasta el cemento fresco. Es acá cuando la mirada ajena deja de ser propia y se hace mierda. Es acá cuando la locura ya no da miedo porque tenemos todo claro, incluso el miedo. Es acá, a pasitos del recuerdo, que encontramos la manera de olvidar el momento infame en que nos dijeron que teníamos que ser algo definido, concreto e inmenso. Es acá, en la despreocupación inmoral del sueños donde perseguimos a caballo un tren y nos perdemos en el intento.

No hay comentarios.: